domenica, febbraio 04, 2007

France gall -biografía






Representó a Luxemburgo en 1965 y se llevó el primer premio de Eurovisión con 17 años de edad. “Poupée de cire, poupée de son” es uno de los temas más populares de la historia de este Certamen, de los que hicieron historia en su día y hoy son recordados con nostalgia yeyé..

La vida de France Gall tiene dos etapas artísticas bien diferenciadas. De 1963 a 1967, su época de niña yeyé, adolescente rebelde con esa imagen de las “lolitas” de los años sesenta. Creó moda entre las chicas de su tiempo y su estilo a la hora de cantar era el de tantas estrellas francesas, italianas, inglesas o españolas. Disconforme con esa imagen de niña postmoderna yeyé quiso dar carpetazo a esa etapa y empezar con un estilo notablemente distinto. Rompió con sus autores, casa discográfica y empezó de cero.

De 1968 a 1974 tuvo unos años de indecisión, en los que trabajó buscando varios estilos, formó parte de la prensa rosa de Francia y Europa por sus romances con cantantes famosos y fue bajando su status artístico para convertirse en una intérprete algo banal y de consumo rápido. Muchas cayeron en el olvido a inicios de los setenta, y a France le hubiese pasado igual a no ser por el cambio tan radical que tuvo en su vida y trayectoria artística.

Su etapa decisiva le llegó en 1974 cuando conoció a Michel Berger, su amor y pygmalión artístico que la cambió de arriba a abajo. Hizo de France Gall una chica totalmente opuesta a la niña pizpireta de los primeros años y convertirla en una estrella de peso, tanto por su renovado talento musical, como por su compromiso con las causas civiles. Fue el nacimiento de la verdadera estrella, a parte de lo efímero. France Gall se convierte en una de las cantantes más respetadas de Francia. Pero no todo fueron alegrías, sino que hubo muchos momentos en los que el sufrimiento se cebó en su vida y fue resurgiendo de la pena para empezar de nuevo y hacerse más fuerte con el tiempo. Es la historia de una mujer auténtica y siempre bella, con un tesón de hierro, inimitable, a pesar de ser una de las más imitadas en su juventud.

France Gall (Isabelle Gall, de nombre de pila) nació el 7 de octubre de 1947 en París, hija del famoso compositor Robert Gall que creó el conocido tema de Charles Aznavour “La Mamma” y algunos para Edith Piaf. Su madre, Cécile, también era cantante. Era la típica niña rebelde de clase media alta, adolescente y moderna criada en un ambiente liberal. Para ella era normal que por su casa pasasen artistas de toda clase, escritores, pintores, cantantes, etc. Sus hermanos la apodaron “Babou” que era como la llamaban íntimamente en casa.

Su estilo inicial en el mundo de la canción era similar al de Silvie Vartan, Sheila o Françoise Hardy. Competían en las listas de éxitos de la primera mitad de los sesenta. El primer éxito discográfico fue “Ne sois pas si bête” en 1963 compuesto por su padre, con sólo 15 años, vendió 200.000 copias.

En 1964 un tema de Serge Gainsbourg, “Sacré Charlemagne” fue uno de los temas más escuchados en radio y televisión de ese año. Ahí nació el esquema de la rubia precoz, de cara mona, con voz de niña pero potente en su audición y esquema de inocencia intencionada que tanto gustó a los productores de la época. Ese estilo de “niña prodigio” era similar al de nuestra Marisol o Rocío Dúrcal en España, como Caterina Casselli en Italia, o Sandie Shaw y Lulú en el Reino Unido. Siempre salvando las distancias. Fue la oleada de las chicas yeyés que además se llevaban los primeros premios de la Eurovisión de la segunda mitad de los sesenta, entre otros certámenes musicales de prestigio.


Era una estrella reconocida en Francia cuando representó a Luxemburgo en la décima Edición del Festival de Eurovisión celebrado el 20 de marzo de 1965 en Nápoles. Tenía 17 años, mucha inocencia y estaba totalmente dirigida por su padre y los consejos de Serge Gainsbourg que le escribió el tema “Poupée de cire, poupée de son” con el que ganó por encima de otras estrellas ese año como la británica Kathy Kirby que fue segunda con “I belong”, Udo Jürgens por Austria, Bobby Solo por Italia, Guy Mardel por Francia o Marjorie Nöel por Mónaco. España llevó a Conchita Bautista por segunda vez y obtuvo un cero. Portugal también tenía una cantante muy conocida en su país y España, Simone de Oliveira que fue votada con un único punto. Fue un año difícil por la calidad de los intérpretes, pero como Gigliola Cinquetti, adolescente también en 1964, creó el precedente de la victoriosa juventud en Eurovisión. Se repite la fórmula con France Gall, aunque con estilos distintos. Desde ese año, las chicas yeyé estarán de moda hasta inicio de los setenta.

Tras el Festival fue número uno en Europa. Firmó por cinco años con la casa de discos alemana Teldec. Pero de esa imagen de niña “muñequita” se fue desgastando para hacerse otra más acorde con su edad a la par que Gainsbourg explotó al máximo el estilo de niña rebelde y medio snob con canciones de consumo fácil algo insulsas y naïfs. El tema “le Succetes” fue otro número uno en 1966, así como “Nefertiti” o “Teenie Weenie Boppie”.

En su vida hubo grandes altibajos, entre ellos su renuncia a seguir cantando temas de Serge Gainsbourg, que según ella la hacía figurar como un objeto de cuerda, acorde con la letra de la canción que le escribió para el Festival. Desechó toda su época de “niña prodigio” y buscó nuevos esquemas, a pesar de ser la cantante pop número uno de Francia. En 1967 grabó “Bebé Requin” de Joe Dassin. Después de ese éxito desapareció prácticamente del mundo artístico. Pasó a la prensa rosa por su relación sentimental con el cantante Claude François y con Julien Clerc entre el ’70 y el ’74. Hizo alguna aparición televisiva haciendo algún dúo a finales de los sesenta con los intérpretes citados y el actor Maurice Biraud con el que grabó “la Petite” o Mireille Darc “Ne cherce pas à plaire”. Buscó un nuevo estilo sin encontrarlo con lo que se iban distanciando sus trabajos en el tiempo.

Pero fue Michel Berger, su futuro esposo, el que la volvió a descubrir y animar para que cantase de nuevo. Él le escribió el repertorio a su medida con el tema “La Déclaration” en el ’74 que la lanzó de nuevo al estrellato. En 1975 Berger le hizo el álbum “France Gall”, diez años después de su triunfo eurovisivo, donde el enfoque era radicalmente opuesto.


Michel era un hombre comprometido políticamente, participó en protestas sonadas en la década de los sesenta en contra de la superficialidad de la música comercial de esos años, formó parte de la intelectualidad del mayo francés del ’68, etc. Su nombre real es Michel Hamburguer y nació en París en 1947, hijo de una pianista clásica y un urólogo. Tenía estudios de solfeo e inició su carrera artística bajo el nombre de Jeremy Faith en 1963 para la casa Pathé-Marconi con la canción “Tu n’y crois pas”. Después escribió temas para el famoso cantante francés Bourvil. Desde 1970 trabajó junto a Véronique Sanson, compañera sentimental, y Françoise Hardy. Después su musa, por la que dejará a todas las demás fue France Gall.

France (Isabelle) se casó con Michel Berger el 22 de junio de 1976 en París. En 1977 sacó el lp “Dancing Disco”, que fue disco de oro en Francia. Viajan en promoción a Estados Unidos con este trabajo. Los temas “Musique” y “Si maman si” se hacen grandes éxitos en Francia.

En 1978 hizo el papel de Cristal en la ópera rock “Starmania” escrita por el canadiense Luc Plamondon. Siguió cosechando éxitos y quedó embarazada de su primera hija, Pauline que nació el 14 de noviembre del ’78. Hizo un paréntesis y en 1980 hizo un sencillo con titulado, “Donner pour donner”, escrito por su esposo y el cantante inglés Elton John con el que cantó a dúo. Fueron años muy productivos para France, sus directos, como el que hizo en el Palacio de los Deportes de París en 1979 fue un sonado éxito.

En 1980 graba el Lp “Paris, France” donde destaca el éxito “Il jouait du piano debout”.

Su álbum, “Tout pour la musique”, grabado en 1981 tuvo mucha repercusión en Francia gracias a las canciones “Résiste”, “Amor también” y “Diego libre dans sa tête”. El 2 de abril de 1981 nació su segundo hijo, Raphaël.


France fue convocada a la gala del 25 aniversario de la Eurovisión, hecha por la Cruz Roja en agosto de 1981 Mysen (Noruega) y renunció a ir, ya sabemos que para ella esa etapa estaba borrada.

El tándem Berger-Gall funcionaba a la perfección. En 1982 dieron una serie de espectáculos de enorme éxito por Francia. Otro parón en su carrera llegó a finales del ’82 cuando Michel y France tuvieron que afrontar una grave enfermedad de su hija Pauline que padecerá hasta el final de sus días. Eso llevó a France Gall a una depresión que la obligó a guardar reposo por indicación médica. Viajaron a California donde el clima era más propicio para su hija y para la misma France.

La tuvo fuera de espectáculo hasta 1984, cuando grabó en Los Ángeles su quinto álbum titulado “Débranche”. Entonces inició otra nueva etapa. Viajó con su esposo a África para ayudar a los niños de Etiopía en 1985. Junto a otros cantantes americanos, formó parte del grupo conocido como “Cantantes sin fronteras” que donaban parte de sus ingresos a la ayuda en el Tercer Mundo. Berger y Gall dieron mucho dinero para la creación de escuelas y ayuda a familias en África. Allí perdieron a uno de sus grandes amigos en un accidente de helicóptero en enero de 1986, el cantante Daniel Balavoine que participó con ellos en la ópera rock “Starmania”. Luchaba junto a Gall y Berger por eliminar la miseria en los pueblos africanos. Fue otro duro golpe para la pareja ya que estaban muy unidos a este cantante. En 1987 grabó el álbum “Babacar” inspirado en su experiencia africana. Babacar era un niño senegalés que ellos apadrinaron e iban a visitar frecuentemente ayudando a su madre en la educación del pequeño. En ese lp hay un tema dedicado a su amigo Daniel titulado “Evidemment” escrito por la misma France Gall. También se dedicó a componer letras inspiradas en África, continente del que se enamoró para siempre.

En 1988 grabó un doble lp titulado “Le Tour de France 88”. Pero el destino le tenía guardado un gran dolor. Ella había confesado a Michel que quería dejar de cantar para dedicarse más a la actividad civil, a causas benéficas y a la composición de coreografías y canciones. Él aceptó su decisión y estuvieron cuatro años sin grabar ningún disco hasta 1992, año fatídico por otro lado para France.

El 3 de agosto de 1992, su esposo Michel Berger sufrió un paro cardíaco que le llevó a la muerte con 44 años de edad. Estaban haciendo un pequeño descanso de su gira en la Costa Azul donde tenían una residencia en las cercanías de Saint Tropez. Estrenaban un trabajo ese año titulado “Double jeu”. Cantaban temas a dúo y estaban en pleno éxito comercial. Tenían preparados para el final del verano una serie de espectáculos en París, pero todo se fue al garete. Fue un duro golpe para la familia y el indicativo de otra nueva etapa para France Gall. Con todo volvió al espectáculo en septiembre de 1993 en la sala parisina de Bercy. Siguió con los homenajes a su marido y viajó a Los Angeles con sus dos hijos donde grabó un álbum con canciones de Berger.

Actuó entre el 5 y el 17 de noviembre de 1996 en el Olympia de París con los temas de su disco “France” que tenía antiguas canciones de su esposo modernizadas por ella con nuevos arreglos musicales. Hizo un show en la televisión francesa en el ’97 donde invitó a Charles Aznavour para que cantase la canción que su padre le escribió, “La Mamma”, allá por los sesenta. Quiso volver a sus raíces con el recuerdo de su amado padre, pero con la nostalgia de su gran amor, Berger. Pero como dicen que la vida es injusta, desde luego que se cebó con ella. Otro terrible golpe, ese mismo año, quizá el peor, le llegó con la muerte de su hija Pauline, a los 19 años de edad. No volvió a la escena hasta el 15 de agosto del 2000 y gracias al apoyo moral de sus amigos Johnny Hallyday y Michel Sardou. Cantó su nuevo trabajo “Quelque chose de Tennessee” en el Olympia de París. Cuando se sentía mal, se retiraba a su casa de Senegal donde encontraba la paz y se sentía fortalecida porque allí vivió momentos culminantes como mujer comprometida con la causa africana junto a su esposo.

En diciembre de 2001 la casa de discos Polydor sacó a la venta un recopilatorio de las canciones yeyés de France Gall entre los años 1963 y 1974. Esa época que ella pareció olvidar pero que con el tiempo supo apreciar ya que fueron los inicios, los éxitos que le dieron fama mundial. Participa en un programa para la cadena televisiva France 3, titulado “France Gall par France Gall”.


En el 2002 escribe un libro en colaboración con Philippe Gautier dedicado a la vida y obra de Michel Berger, titulado “Michel Berger, si le bonheur existe” publicado para Cherche Midi.

En octubre de 2004, recientemente ha salido a la luz otro recopilatorio de los éxitos de la France madura, de 1974 a 2004 de trabajos inéditos, donde se hace una especial mención a los temas de Berger que tanto le dieron.

CD’s de France Gall de su segunda etapa, la más reconocida por ella en unión a Berger:

1975 – “France Gall”

1977 – “Dancing Disco”

1980 – “Paris, France”

1981 – “Tout pour la musique”

1984 – “Débranche”

1987 – “Babacar”

1992 – Double jeu”

1996 – “France”

Sencillos 45 revoluciones:

1974 – “La déclaration” / ”Si l’on pouvait vraiment parler”

1974 – “Mais, aime la” / “A votre avis”

1978 – “Viens, je t’emmene” / “La tendresse des mots”

1980 – “Donner pour donner” / “Les aveux” (a dúo con Elton John)

3 commenti:

Ula ha detto...

Vaya currazo que te has marcado con France Gall.
Me gusta mucho su dulce voz y sus canciones.
Debías ir muy guapetona vestidita como ella. Me acuerdo de esos calcetines que nos llegaban hasta la rodilla, llenos de colorido, hacian las piernas muy bonitas.

WODEHOUSE ha detto...

Ya ves!Con los zapatos de punta de todos los colores que había a juego con las medias.

En cambio...tú te acuerdas de los calentadores de lana gorda que se ponían por encima de la bota o zapato,yo ahí sí que no pasé,me horrorizaban.

Estufacto ha detto...

"Qué bueno, qué bueno" es estupenda.

Se mereció algo más.